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Escolar

Numerosas preocupaciones pedagógicas surgen del uso de las disecciones como una herramienta educativa.

El primer problema es que los educadores raramente describen y caracterizan los objetivos específicos que pretenden alcanzar con las prácticas con animales; es común que los motivos detrás de una práctica sean “porque siempre se ha hecho así”.  Esto no permite que el docente pueda explorar métodos educativos más eficaces. Afortunadamente, tras la caracterización de dichos objetivos y sus técnicas y herramientas, más de veinte trabajos de investigación llevados a cabo este siglo, han demostrado que los estudiantes educados por métodos distintos a las disecciones han igualado e incluso superado, los que usaron las disecciones (Erickson una Clegg, 1993; Kinzie et al 1993; Griffon et.al., 2000; Predavec, 2001 ; Waters et al 2005). Tal vez el ejemplo más exitoso es el de Waters et.al. (2005), donde los estudiantes que aprendieron anatomía humana haciendo modelos de plastilina tuvieron un resultado de aprendizaje más altos que los que aprendieron mediante la disección de un gato. Otros ejemplos en los campos de Farmacología, Histología, Anatomía, Fisiología, Neurología, entre muchos otros, reportan resultados similares.

La segunda preocupación es que algunos estudiantes pueden perder interés y abandonar los campos de las ciencias biológicas y de la salud porque los métodos de instrucción no toman sus valores en cuenta. Algunos estudiantes se oponen a la realización de disecciones por sus principios éticos, pero pocos de ellos tienen éxito en tener sus objeciones validadas (Francione y Charlton, 1992). Si bien es el oficio de los profesores el contar con herramientas pedagógicas que alienten y permitan a los alumnos el aprendizaje, profesores con opiniones fuertes dan un claro mensaje a estos alumnos de que esta área de conocimiento “no es para ellos”. Implícitamente, los centros educativos que hacen disecciones obligatorias para sus estudiantes, excluyen a cientos de alumnos de poder aprender de una manera ética e inclusiva (Jukes y Chiuia , 2003).

Una enseñanza clara en la currícula oculta de las disecciones es la irrelevancia de la vida animal no humana.

El tomar la vida de un animal sano con el único objetivo de hacer una práctica escolar da a los estudiantes el mensaje de que el valor de los animales reside en su utilidad para los seres humanos (Regan, 1983)

 

Este mensaje ocasiona actos problemáticos para la sociedad, como el tráfico de especies, el maltrato animal y la propia zoofilia. Los animales tienen una posición vulnerable en una sociedad donde su vida no se considera relevante; conceptos de bienestar, prevención de crueldad y conservación serán difíciles de implementar en una sociedad que visualiza a los animales como comodidades humanas (Bekoff, 2007).
 

De la misma manera, diversos problemas éticos surgen de la utilización actual de las disecciones como herramientas educativas.

La primera implicación es la elección de hacer una práctica que involucre tomar la vida de un ser vivo sano, pudiendo elegir un método alternativo igual, o mayormente efectivo. Como revisamos anteriormente, existen un sinnúmero de alternativas eficaces a las disecciones y otras prácticas lesivas y letales con animales. Entonces ¿Por qué un instructor tomaría la decisión de elegir el método que involucra la pérdida de una vida?
El segundo problema son las condiciones en que se crían los animales utilizados para las disecciones y otros experimentos didácticos. Las prácticas de cuidado para los animales en laboratorios actualmente, en términos de bienestar animal, no son óptimos (Singer, 1975). Existe aislamiento de individuos de especies altamente sociales, una reducción de espacio y nulo enriquecimiento ambiental. Estas condiciones provocan respuestas fisiológicas como la elevación del nivel de cortisol en la sangre, la inmunosupresión, el desarrollo de estereotipias y conductas anormales, como la auto-mutilación. Aunque la mayoría de los animales en laboratorios se mantienen en condiciones físicas aceptables, la mayoría de ellos presenta comportamientos anormales como: movimientos repetitivos, automutilación, coprofagia, entre otros (Singer 1975; Broom, 1991).

Es importante mencionar que existen maneras de aliviar estas preocupaciones éticas al hacer una disección: al obtener los cadáveres de “fuentes éticas” (Jukes y Chiuia, 2003). Estas son: donación de cadáveres en las clínicas veterinarias o por propietarios independientes, para ser utilizado por el bien de la ciencia. Estos cadáveres son de animales que han muerto estrictamente de accidente o enfermedad. Los animales sanos que han sido sacrificados por otros fines, como matados en perreras, así como obtenidos de lugares donde la matanza de animales es común, como carnicerías, no se considera ético pues un animal que de otra manera podría haber vivido, fue matado (Jukes y Chiuia, 2003). Todos los cadáveres en las disecciones humanas se obtienen de fuentes éticas; por ello, las disecciones de animales no humanos no deben representar un desafío mayor.

Alternativas y las 3Rs

En 1959, Russell y Burch proponen directrices para el uso de animales en la investigación, la filosofía de las tres R: reemplazo, reducción y refinamiento.

Reemplazo se ha redefinido a partir de 1959, y actualmente está definida de manera diferente por varias legislaciones y comités (Russell y Burch, 1956; Jukes y Chiuia, 2003; CCAC, 2011). Una de las definiciones más completas está expuesta por Jukes y Chiuia (2003) y es: la sustitución de los enfoques que son perjudiciales para los animales. La sustitución se hace por medio de alternativas, las cuales se definen como los métodos que no utilizan animales, de ninguna índole, como se ha explicado anteriormente.

Los primeros métodos alternativos para la educación aparecieron a finales de los 70s y principios de los 80s. Estos incluyen películas y videos, cintas, maniquíes y programas de computadora. Incluso con la poca similitud de tales alternativas a los cuerpos reales y, estas alternativas fueron capaces de permitir a los estudiantes a aprender tanto como las disecciones (Erickson una Clegg, 1993; Kinzie et al 1993). En la actualidad, los avances tecnológicos han permitido crear métodos que son más atractivos y tienen más potencial para involucrar a los estudiantes en la lista de alternativas. Por ejemplo, las proyecciones en 4D, simuladores de alta fidelidad, la auto-experimentación y estudios de campo.

Algunas alternativas pueden promover el aprendizaje mejor que otros, dependiendo de la materia y la lección que enseñar (Balcombe , 2001 ). Del mismo modo, la combinación de alternativas puede aumentar el impacto potencial como herramienta de aprendizaje, ya que puede atraer a los estudiantes con diferentes estilos de aprendizaje en la misma clase. La lista actual de las alternativas ha sido elaborado por la organización británica InterNICHE (2003) en más de 300 páginas. Esta lista incluye material para la enseñanza de la Biología Primaria, Anatomía, Bioquímica y Biología Celular, Cirugía, habilidades clínicas, Histología, Patología, Fisiología, anestesia, entre otros. Después del lanzamiento de este libro , se han desarrollado muchas alternativas de mayor tecnología. Por ejemplo, el SimDog, un modelo de alta fidelidad para la enseñanza de medicina veterinaria desarrollado por Caraballo et.al. (2011). Este maniquí está conectado a un ordenador para la grabación de estímulos de entrada / salida. Es capaz de ventilar, y tiene pulso yugular y femoral, y el espaciamiento torácico para la RCP. Los estudiantes son capaces de realizar la desfibrilación, canulación en el antebrazo y la palpación ósea para las costillas y las piernas. Este modelo se utiliza a partir de 2012 en la facultad de medicina veterinaria y zootecnia de la UVM en la Ciudad de México. Actualmente, 25 escuelas de veterinaria en los EE.UU. permiten el uso de alternativas para algunos o todos los cursos que se imparten (NEAVS, 2011.)

A continuación se muestran paquetes escolares de anatomía, fisiología y cirugía que han reemplazado exitosamente las disecciones:
Equiken

EQUIKEN™, modelo anatómico de caballo. Esqueleto plástico, músculos y órganos a moldear en plastilina.

Maniken

MANIKEN™, modelo anatómico humano. Esqueleto plástico, órganos y músculos a moldear en plastilina



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Proyecto interdisciplinario Arte-Biología. Ilustración de músculos y huesos de la mano.

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Simulador de tórax para medicina.

                              
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HUMAN BODY MAPS™, videos y actividades interactivas virtuales de Anatomía y Fisiología.

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CORPUS MUSEUM, réplica gigante del cuerpo humano.

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Hospital veterinario universitario

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“Órganos en chips”, chips microbiológicos simuladores metabólicos de órganos en cultivos de tejido, desarrollado por la Universidad de Harvard.

Los planes de estudio siempre deben evolucionar al igual que nuestro conocimiento en ciencias de biológicas, de la pedagogía (Wilgenburg, 2003).
No es lógico que los profesores hagan cambios cuando no hay necesidad percibida. Muchos educadores creen que descartar el uso de animales como herramienta educativa sólo satisface los intereses de una minoría de estudiantes (Offner, 1993; Downie 1993). Las personas que se acercan a los profesores de forma activa con el fin de poner de salida de las clases pueden no ser las únicas personas que no están de acuerdo con esa práctica (Balcombe, 1997). Ellos son sólo los únicos cuya personalidad, o incluso antecedentes culturales, les permite hacer una demanda activa. También hay otros factores que pueden impedir que los alumnos que elijan esta opción, como el que no se señale claramente que esto no va a tener un impacto en la calificación del estudiante, o que van a tener el mismo aprendizaje usando el método alternativo (Downie, 1993). Los estudiantes, especialmente los jóvenes, teniendo el conocimiento adecuado, pueden estar dispuestos a objetar.
Los educadores deben “divorciarse” de sus métodos anteriores y crear otros nuevos basados ​​en nuevos valores, objetivos y actitudes (Rasmussen, 2003).
Por último , los maestros siguen considerando a alternativas como métodos inferiores (King et.al. ,2004); la evidencia científica o bien no ha alcanzado el cuerpo académico del campo de la educación , o no ha dado resultados convincentes. Una verdadera comunicación debe existir entre las dos partes, los educadores y defensores del bienestar animal, si los cambios van a ocurrir en beneficio de los estudiantes y los animales.
En muchos campos, como en la biología de la conservación y la educación, siempre ha habido una brecha entre la evidencia científica y la modificación de la normativa para que se ajusten esos hallazgos (Sodhi, 2011). Comités se crean para cerrar esta brecha y facilitar la evaluación e implementación de nuevos hallazgos. En este caso, es el trabajo de los grupos de bienestar animal  empujar para que estos cambios sucedan. Por ejemplo, en noviembre de 2011, la Comisión de Subvenciones Universitarias (UGC India) publicó unas directrices que obligarían a las universidades a eliminar las disecciones y reemplazarlas con la tecnología moderna. Se espera que esta legislación salve cerca de 19 millones de animales cada año (UGC, 2011 ) .